Momentos de tensión y profunda preocupación se vivieron en el puente Galán – Mesetas, luego de que un joven fuera observado en una situación de alta vulnerabilidad, generando alarma entre quienes transitaban por el sector.
La rápida reacción de ciudadanos que se encontraban en el lugar, junto con un acompañamiento respetuoso y un diálogo sereno, permitió construir un ambiente de confianza que fue determinante para evitar una tragedia. Gracias a esta acción solidaria colectiva, el joven logró descender de manera segura de la estructura.
Posteriormente, fue atendido por servicios de salud y actualmente recibe acompañamiento profesional, orientado a su bienestar físico y emocional.
El hecho dejó un mensaje contundente sobre la importancia de la empatía, el respeto y la atención a la salud mental, así como el papel clave que puede desempeñar la ciudadanía cuando actúa de manera responsable y humana. La solidaridad, en este caso, se convirtió en una oportunidad para preservar la vida y fortalecer el tejido social.
Fuente: Noticiero del llano
