De acuerdo con el experto, aunque Nicolás Maduro habría sido removido del escenario político, las estructuras del chavismo permanecen intactas. “Si bien se ha tumbado al dictador, no se ha tumbado la dictadura”, señaló Rodríguez, al explicar que el régimen conserva el control de los principales aparatos del Estado, incluidas las instituciones civiles y militares. En ese sentido, afirmó que los recientes pronunciamientos de la vicepresidenta Delcy Rodríguez evidencian la intención de mantener la continuidad del poder sin Maduro.
Rodríguez cuestionó además la falta de precisión en los anuncios realizados por el mandatario estadounidense, al advertir que su discurso suele estar cargado de narrativas confusas que mezclan actores y hechos, lo que incrementa la incertidumbre sobre el rumbo político de Venezuela en el corto plazo.
El analista alertó sobre las implicaciones directas para Colombia, al considerar que la permanencia del régimen podría desencadenar una nueva ola de represión interna en Venezuela, con efectos humanitarios y migratorios inmediatos en la frontera. A su juicio, el país no cuenta actualmente con un plan claro para enfrentar una eventual nueva crisis venezolana, especialmente en un contexto marcado por confrontaciones armadas en zonas limítrofes.
En el plano comercial y humanitario, Rodríguez subrayó que Colombia tiene la responsabilidad de mantener abiertas las rutas de comercio con Venezuela para garantizar el abastecimiento de bienes esenciales, evitando un escenario de desabastecimiento similar al ocurrido en 2019. No obstante, advirtió que Colombia enfrenta serias limitaciones para responder adecuadamente, debido a la crisis humanitaria en regiones como el Catatumbo, donde más de 87.000 personas han sido desplazadas recientemente.
El investigador también señaló la reducción de la cooperación internacional y el debilitamiento de organizaciones humanitarias, así como la falta de liderazgo institucional claro en la gestión migratoria. Finalmente, concluyó que una crisis venezolana en medio de una dinámica bélica representa uno de los escenarios más complejos para Colombia, al combinar presiones humanitarias, migratorias, de seguridad y de gobernanza en un momento de baja capacidad estatal.
Fuente : Noticiero del llano
