La relación bilateral entre Colombia y Ecuador enfrenta una nueva tensión tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de imponer un arancel del 30 % a la totalidad de las importaciones provenientes de Colombia, una medida que marca una escalada significativa al emplear un instrumento de política comercial con fines de presión en materia de seguridad.
El anuncio fue realizado por el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, quien justificó la medida en la persistente crisis de seguridad en la frontera común y en lo que calificó como una “falta de reciprocidad y acciones firmes” por parte del Estado colombiano para combatir de manera conjunta fenómenos como el narcotráfico y la minería ilegal.
La disposición, denominada oficialmente por el Ejecutivo ecuatoriano como una “tasa de seguridad”, introduce una barrera económica de alto impacto sobre un intercambio comercial histórico entre ambos países. Según el Gobierno de Ecuador, el arancel se mantendrá vigente hasta que exista un compromiso real y efectivo por parte de Colombia en el manejo coordinado de estos problemas transnacionales.
La implementación de la medida será inmediata, con una fecha ya definida, lo que genera preocupación en sectores empresariales y exportadores colombianos, ante posibles afectaciones al comercio exterior y a las economías regionales que dependen del mercado ecuatoriano.
Fuente: Noticiero del llano
